El catamarán Soulana acepta el desafío de las 200 millas a2 de Altea en 24 horas

El catamarán Soulana acepta el desafío de las 200 millas a2 de Altea en 24 horas

Por segundo año consecutivo la Regata de Invierno 200 millas a2 propone el Desafío 24 horas abriendo la participación a embarcaciones que por sus características técnicas no pueden tener un certificado de medición ORC y participar en competición.

Ya son 33 embarcaciones las inscritas a día de hoy en la 31 Edición de las 200 millas a2 del Club Náutico de Altea, una de las pruebas náuticas veteranas en el calendario de regatas de la Comunidad Valenciana que se celebrará los días 3, 4 y 5 de marzo de 2017.

Este año la organización vuelve ha lanzar el Desafío 24 horas, que insta a los participantes a batir el actual récord bajando de las 25 horas en que está la marca de la regata. Además, el Desafío permite que participen en la regata embarcaciones fuera de competición. El francés, Jacques Nogues, afincado en Altea, repite con su Catamarán Soulana por segundo año: “Si conseguimos el desafío sería genial, pero el verdadero aliciente es poder participar en una regata como ésta. La organización de la regata es excelente y los barcos que participan este año son de gran nivel, es todo una oportunidad poder volver a estar aquí. Desde luego, su fama es merecida.”

La aventura marinera que propone las 200 millas a2 es especialmente dura en esta regata de invierno que tiene como protagonista a las aguas entre la costa de Levante y la isla balear de Ibiza. Y es que el año pasado el Catamarán Soulana partió su mástil en su paso por la costa norte de ibiza. “Salí con un velero y volví con una motora”, bromea Jacques Nogues recordando la hazaña.

“Conseguimos ir en cabeza hasta el norte de Ibiza, pero en mitad de la noche se nos calló el mástil. Con el viento de través, al virar hacia Tagomago, ciñendo creo que hubo un efecto entre la Génova y la Mayor que estaba baja. A nivel de la triangulación que refuerza el mástil, en el centro hubo un problema y en la oscuridad de la noche no lo detectamos. Rápidamente nos tranquilizamos porque el viento nos empujaba mar adentro y vimos que no había peligro. Cortamos los obenques, el stay, desenganchamos las burdas y pusimos los motores en marcha rumbo a Santa Eulalia para pasar la noche y regresar al amanecer.” Nogues nos explica que en todo momento pudieron mantener la calma. “El mástil no cayó de una manera violenta, esto ayudó a mantener la calma. Me sorprendí de no haberme puesto nervioso. Cuando racionalmente ves que no hay peligro puedes actuar bien.”

Pese a la experiencia del año pasado, Jacques Nogués y su compañero Paul Bridier están deseosos de repetir la experiencia: “Los que navegamos sabemos que son cosas que pueden pasar y estas prevenido, por eso lo que te sale es buscar una solución lo antes posible.”

Este año se presentan de nuevo al Desafío 24 horas con su Catamarán Outremer 43: “Es ligero y tiene orzas, aunque no tiene el rendimiento de un monocasco en ceñida, pero con un buen viento portante podríamos tener alguna oportunidad”.

Este año, las 200 millas a2 vuelven a ser Campeonato de España.  Esta 31 Edición reunirá a los mejores navegantes a escala nacional y promete ser de nuevo todo un espectáculo náutico de gran nivel.