10 Reglas Básicas del kitesurf para practicar deporte con seguridad

10 Reglas Básicas del kitesurf para practicar deporte con seguridad

Kitesurf, el Riesgo controlado en un medio cambiante

Por Isaac Hernández – CD Be Watersports Santa Pola

El reciente accidente de un compañero en Dénia ha vuelto a poner el foco sobre el  Kitesurf, que vuelve a ser tachado por algunos como deporte de mucho riesgo. ¿Pero, es realmente el kite un deporte muy arriesgado?

El gran problema de los accidentes en el mar es su repercusión. Realmente y en cuanto a porcentaje de siniestralidad, nuestro deporte sufre los mismos incidentes que cualquier otro. Somos miles de Kiters navegando diariamente en las cosas españolas y los incidentes que sufrimos suelen ser lesiones deportivas comunes y, en ocasiones rarísimas, percances serios o mortales.


Os planteamos unas reglas básicas a realizar antes de cualquier práctica:

  1. Revisar el parte meteorológico: Hay que tener en cuenta si se espera algún role de viento, lluvia, cambio de marea, etc.
  2. Avisar a alguien: Siempre tenemos que dejar constancia de que nos vamos a navegar a alguna persona. Mucha gente se toma muy a la ligera este punto pero importantísimo que alguien esté alerta por si hay que avisar a Salvamento marítimo.
  3. Respetar las normas de navegación: No se aconseja navegar demasiado alejado de la costa ya que podemos sufrir cualquier rotura de material o lesión.
  4. Tener en buen estado nuestros equipos: Siempre debemos tener en cuenta el estado de nuestros sistemas de seguridad.
  5. Repuestos importantes en nuestro arnés: Muchos regatistas y Windsurfistas tienen por costumbre dejar un cabo de seguridad enrollado en su arnés. En el Kitesurf no se estila pero nos puede sacar de un buen apuro por una rotura inesperada. Además, incluir siempre en el arnés un buen cortalíneas.
  6. No navegar durante tormentas eléctricas: Como se sabe, la cometa es el pararrayos perfecto. A la distancia ya se puede notar la electricidad estática en la barra.
  7. No esperar el viento en la orilla: Siempre que estemos en la orilla, aterrizar nuestro Kite lo antes posible. Los accidentes suelen ocurrir por un error en tierra.
  8. Nunca levantar la cometa en zona de peligro: Mucha gente piensa que lo lógico es enfocar la cometa hacia el mar. Es un error garrafal ya que lo común es que entre en loop y nos lleve arrastrando. Siempre estaremos en el agua para realizar cualquier maniobra.
  9. Revisar el material del prójimo: Como asistentes, siempre debemos ayudar con la mayor consciencia posible. Cuando ayudamos a levantar una cometa a alguien, le aconsejaremos donde situarse si vemos dudas y revisaremos sus pre lineas. Desde la cometa no se aprecia si hay cualquier nudo o enredo.
  10. Ante todo seguridad: Somos consciente de situaciones a evitar. Saltar delante de otra persona, navegación a ras de orilla, saltos cerca de escolleras… Siempre debemos evitar situaciones que entrañen riesgo e intentando respetar la distancia de seguridad del Kitesurf (el doble de la distancia de nuestras líneas).

A estos consejos añadir la importancia de disponer de un seguro de R.C. y de accidentes ya que, además de ser obligatorio, nos puede salvar de muchos problemas. Cuesta muy poco dinero al año y nos ahorra una preocupación innecesaria. En el siguiente enlace podéis obtener el Carnet Deportivo que incluye el seguro de accidentes la Federación de Vela. www.fvcv.es/licencias


El Kitesurf, tal y como hemos comentado en artículos anteriores, es un deporte muy seguro y que ha sufrido en los últimos 10 años una gran revolución e investigación en los sistemas de seguridad y los mecanismos de activación de los mismos. Eso sí, no dejamos de estar expuestos a situaciones de riesgo ya que la práctica se efectúa en un medio cambiante como es la playa, el mar y el viento.

Por suerte, la geografía litoral española no tiene muchas zonas de práctica donde se encuentre un peligro constante. Muchas zonas tienen olas grandes, vientos fuertes o grandes corrientes. Los kiters corren el riesgo de lesión conforme las condiciones meteorológicas se vuelven más duras. Esto es algo innegable pero, ¿todo el mundo puede acceder o practicar con estas condiciones? La respuesta es NO.

Por lo general, somos conscientes del peligro y valoramos si nuestro nivel nos permite disfrutar de las condiciones que ofrece el día. En otras ocasiones son las mismas condiciones las que impiden nuestro acceso al mar. Hablo de fuertes vientos u olas grandes.

Las condiciones meteorológicas, como pasa siempre en el mar, condicionan la práctica de nuestro deporte. Cuando están complicadas, nosotros decidimos si nos metemos en el mar o no. El problema es cuando las condiciones cambian de golpe. ¿Es esto habitual? La respuesta es que no.

Como hemos comentado, el Kitesurf se practica en un medio cambiante. Eso quiere decir que el viento puede subir repentinamente o desaparecer por alguna causa.  Lo mismo puede pasar con el mar, las olas pueden crecer y plantearnos un problema a la hora de entrar o salir del mismo.

En mi opinión y según mi experiencia, el caso del accidente de Fernando, fue un hecho muy muy aislado. No suelen haber rachas de viento tan súbitas que nos eleven a dicha altura. Es muy extraño  salir volando a la primera de cambio, y desde luego, los materiales de hoy en día son lo suficientemente seguros como para en un momento dado, deshacernos de nuestro equipo y evitar incidentes.

El símil que podemos encontrar sobre lo ocurrido en Denia es la mala fortuna que puede plantearnos una montaña, algo más común entre todos nosotros. Un día cualquiera de esquí  o snowboard  puede haber un movimiento sísmico y vernos envueltos en una avalancha. ¿Es difícil que se den las condiciones verdad? Pues casi igual de probable que pase lo que pasó en el accidente de Dénia.

Cuando un factor externo actúa, nosotros solo podemos atenuar o lidiar con la situación pero, los deportes de práctica en el medio cambiante son así, nunca sabes a lo que puedes enfrentarte en un momento dado.

Espero que este post sirva para modular el debate sobre la siniestralidad en el mar, sobre el riesgo del kitesurf y contribuya a que la sociedad no vea en el colectivo kiter un grupo de gente que practica un deporte de riesgo, sino como deportistas que disfrutan del mar.